La mejora constante será el objetivo de la próxima temporada para el técnico del equipo senior masculino de Bm Montequinto, Ricardo Márquez, que basará su trabajo en las líneas marcadas en su primer ejercicio al frente de la nave quinteña.

El fin abrupto de la temporada 2019-2020 llegó cuando las sensaciones del equipo eran muy buenas y esa será la base para trabajar en los próximos meses. “Pero es un arma de doble filo, no será suficiente pensarlo, puesto que las sensaciones eran buenas entrenando pero no conseguimos asentarnos en los partidos. Cuando podamos reiniciar será necesario primero ver cómo llegamos, y a partir de ahí retomar la línea de trabajo y seguir queriendo mejorar en la competición”.

La temporada ha terminado en un momento en el que el conjnuto se encontraba “compitiendo cada vez mejor”, tras un comienzo tambaleante. Los resultados en el primer tramo de la temporada no permitieron reflejar el trabajo de un cuadro joven que necesitó de tiempo para acoplarse y encontrar un camino que permite ser ambiciosos para lo que ha de llegar.

Además del crecimiento de menos a más en el ámbito competitivo, Ricaro Márquez se queda con la unión conseguida en el grupo: “Aquí la temporada ha sido muy buena, hemos formado un equipo que entrenaba a un nivel muy bueno y que tenía un gran compromiso. Esto ha sido la base que se quiso conseguir al inicio de la pretemporada y donde nos hemos apoyado para ir mejorando y creciendo”.
Se ha tratado de “un año muy exigente” para el entranador quinteño, que comenzó como jugador desde pequeño y que ha llegado al primer equipo de su club “en una liga muy competida”.
En estos meses, Ricardo Márquez cree “haber ido conociendo mejor al equipo, la categoría y cómo plantear las cosas para que le llegasen al equipo, modificando muchas cosas que hacía en el inicio, y en la segunda vuelta eran diferentes, sobre todo durante los partidos”.
Se queda, no obstante con el “compromiso” del grupo, que ha dado muchas facilidades para entrenar, poniendole muchas ganas, lo que “facilitaba preparar y dirigir los entrenamientos”.
Para seguir en esa mejoría, Ricardo Márquez continuará también con la formación, y en las próximas semanas se centrará en la segunda parte del curso de Entrenador Nacional.
“Es un curso muy diferente a los otros, por la exigencia e intensidad que tiene durante dos veranos.”, asegura Ricardo, que considera que se obtienen “herramientas que durante el paso de la temporada vas recordando y poniendo a prueba”.
Se trata de un trabajo exigente que le permitirá, además del aprendizaje, lograr un título necesario para poder llevar el equipo senior, “algo que me hacía especial ilusión por ser en Montequinto”.